Las Sierras Centrales, en las actuales provincias de
Córdoba
y San Luis, estuvieron habitadas por los pueblos Sanavirones
y los
Comechingones.
Ambos grupos practicaban la alfarería y la cestería. Eran
agricultores de maíz, poroto, zapallo y quinua y recolectaban algarroba,
chañar y otros frutos. Complementaban su dieta con la caza de guanaco,
ciervo, liebre y ñandú. Para la caza y la guerra utilizaban
arco y flecha, boleadoras, lanza y los Sanavirones también usaban
la macana.
Los Sanavirones vivían en la zona de la Laguna de Mar Chiquita
al norte de la provincia de Córdoba. Construían grandes
chozas con adobe y paja y al igual que los Comechingones rodeaban un conjunto
de ellas con una empalizada de troncos que servía de protección.
A la llegada de los españoles, los sanavirones estaban expandiéndose
hacia el territorio ocupado por los Comechingones, lo que produjo enfrentamientos
entre ambos pueblos.
En la primera etapa de la conquista española la región de
las Sierras centrales fue un lugar de muchas luchas y fuerte
resistencia, dada la tradición cultural bélica de estos
dos grupos.